Con la participación de la ministra de Salud Pública, Cristina Lustemberg, el 26 de junio se realizó un acto académico para conmemorar los 130 años del Instituto de Higiene (IH) «Prof. Arnoldo Berta» de la Facultad de Medicina. En la actividad se destacó su importancia para abordar los desafíos que se le presentan a la salud pública.
La directora de este instituto, Ana Pérez, saludó en el evento a las personas que allí trabajan, así como a quienes lo hicieron anteriormente. Recordó que el IH fue creado en relación al concepto de salud pública de fines del siglo XIX, enfocado en la salud humana y con un eje central en las enfermedades transmisibles. En su origen contó con tres cátedras: Higiene -que corresponde a la actual Unidad Académica de Medicina preventiva y social-, Bacteriología y Parasitología, agregó.
130 años al servicio de la salud pública en el territorio nacional
Desde su antigua localización en la Ciudad Vieja de Montevideo y gracias al impulso del ex director Arnoldo Berta, en 1940 el instituto se mudó a su actual sede en la zona del Parque Batlle, comentó Pérez.
Durante estos 130 años el instituto no solamente se abocó a finalidades universitarias, señaló, sino que también fue productor de sueros y vacunas para el país. Actualmente entre sus funciones se destaca la docencia de pregrado y posgrado en diferentes carreras, además del desarrollo de varias líneas de investigación; «el porcentaje de docentes incorporados al Sistema Nacional de Investigación es significativamente mayor en el Instituto de Higiene que en la Facultad de Medicina en su conjunto», puntualizó.
En cuanto a la extensión universitaria, indicó que desde largo tiempo atrás el instituto lleva adelante actividades en todo el país, «en cada pueblito, atendiendo todo lo que sea diagnóstico y terapéutica, pero también educación y difusión con la comunidad, trabajo en territorio».
Pérez también destacó la participación del IH en distintas comisiones relacionadas con la salud de la población, en colaboración con el Ministerio de Salud Pública y con otros organismos. Asimismo, resaltó el protagonismo del instituto en proyectos nacionales importantes, tales como el Instituto de Vacunas.
Finalmente la directora señaló que hoy el concepto de salud pública integra salud humana, salud ambiental y salud animal, y en este encuadre desarrolla su trabajo el IH.
El decano de la Facultad de Medicina (FM), Arturo Briva, expresó que «es muy emocionante ser parte de este tramo del instituto», al que calificó como «emblemático». Sostuvo que por su tradición y antigüedad «sin duda tiene la misión de mantenerse en el liderazgo», al igual que la Facultad y el resto de la Universidad.
En este liderazgo el IH se ubicó desde su creación, ya que fue el primero de su tipo en América Latina. Más tarde lideró en extensión, señaló, «por llegar a todos los rincones de todo el país» y también por alcanzar a las diversas áreas de la medicina y de la investigación en general, «porque la gran potencia que tiene este instituto es esa capacidad de generar articulación entre distintos saberes y distintas especialidades». A esto se suma su interacción con diferentes Facultades e instituciones, expresó.
El instituto tiene «un grupo de gente altamente comprometido con la tarea» y un gran potencial en las y los más jóvenes, afirmó, «puedo decir con total tranquilidad que estamos festejando los primeros 130 años del Instituto de Higiene».
Briva agregó que «es una institución que asume desafíos» y que «este crecimiento y solidez que tiene el instituto lo hace su gente y las políticas públicas que han logrado a lo largo de los años fortalecerlo y entender que el Uruguay va a ser un mejor lugar cuanto más apostemos a la educación, a la investigación y a la extensión desde la Universidad».
«Un símbolo de salud, ciencia y compromiso social»
Lustemberg realizó un recorrido por la historia del IH y resaltó el papel que cumplió la institución en la salud pública a lo largo de su historia. Señaló que fue pionero en la identificación, monitoreo y control de enfermedades infecciosas y transmisibles como la tuberculosis, fiebre tifoidea, sarampión y más recientemente en las enfermedades reemergentes y en la pandemia por COVID-19.
Destacó entre las acciones que llevó adelante el IH desde su origen «la investigación científica, el desarrollo de conocimientos y formación de profesionales, médicos, microbiólogos, virólogos, epidemiólogos, especialistas en parasitología, en micología clínica, administradores de servicios de salud y técnicos en salud pública, quienes han tenido un impacto directo en la mejora en la salud del país a lo largo de estos más de 130 años». Además, la institución fue partícipe directo en la respuesta a las emergencias sanitarias, siempre en primera línea, colaborando en la investigación, diagnóstico y control, contribuyendo a reducir impactos y salvar vidas, a generar políticas públicas y asesoramiento, «su trabajo fue y es esencial para prevenir brotes y proteger la salud de la comunidad», afirmó.
La ministra destacó que «hace más de un siglo esta institución ya concebía y reconocía un concepto de salud moderna y no solamente la ausencia de enfermedades, la interdependencia y la interconexión entre la salud humana, animal y el ambiente». Sostuvo que esta visión adquiere una gran importancia en la actual situación epidemiológica, marcada por «un aumento preocupante en nuestro país de enfermedades reemergentes como la tuberculosis, la sífilis, la hidatidosis, la hepatitis C», entre otras.
Agregó que «Uruguay hoy tiene una desigualdad que duele, que desgarra» y como ejemplo destacó el aumento de casos de tuberculosis y de sífilis congénita y gestacional. A esto se suman alertas epidemiológicas en la región, entre ellas, brotes de sarampión. En este sentido destacó que «la investigación científica que se realiza en la institución es fundamental para conocer la situación epidemiológica y sus determinantes, lo que nos permitirá elaborar políticas de salud efectivas».
Respecto a las enfermedades emergentes, explicó que en las últimas tres décadas se han detectado más de 30 nuevos agentes patógenos en humanos, y el 75% de estos tiene su origen en animales. Por tanto, «sin el conocimiento, sin la evidencia y sin la acción a los que ustedes como investigadores con un gran esfuerzo contribuyen de forma fundamental, no se podría avanzar en los desafíos actuales que se le presentan a la salud pública. Los que transitoriamente tenemos responsabilidades políticas, debemos escucharlos para tomar las mejores decisiones».
«Gracias por su trabajo, a veces invisible, por su entrega y por hacer posible que tras 130 años el Instituto de Higiene continúe siendo un símbolo de salud, ciencia y compromiso social. Mi compromiso es escuchar más al IH y a cada uno de ustedes», concluyó.
Finalizada la apertura se exhibió un audiovisual conmemorativo que destaca los hitos más significativos de la historia del instituto y su impacto en la salud pública del país. Luego se dio inicio a un panel sobre las actividades del instituto a cargo de las y los profesores Alicia Alemán, Yester Basmadjián, Estela Castillo, Alejandro Chabalgoyty, Gualberto González, Gustavo Varela y Florencia Negrín. También hubo una mesa con representantes de colectivos del instituto: Laura Cestau, Fernando Silveira y Luis Calegari.
