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Este martes 3 de noviembre se llevó a cabo en Tacuarembó una visita al hospital departamental donde se realizó el desarrollo piloto de la técnica LAMP. En la ocasión estuvieron presentes e hicieron uso de la palabra el rector de la Universidad de la República (Udelar), Rodrigo Arim; el director del Instituto Pasteur de Montevideo (IP), Carlos Batthyány; y los investigadores Laura Romanelli y Gustavo Salinas.

 

 

 

 

Carlos Batthyány resaltó la importancia de presentar la técnica LAMP en el Hospital de Tacuarembó por sus fortalezas y reconocimiento internacional y subrayó que sea un hospital público, «gestionado con el corazón y empatía que tienen que tener los médicos y haciendo todo por los pacientes, teniendo a los pacientes en el centro de la atención médica».

También remarcó su agradecimiento con el equipo del IP «que entiende cuál es el problema por el cual el instituto se quedó abierto» y resaltó «la dedicación para darle herramientas a las autoridades sanitarias para que pudieran gestionar la crisis de la mejor manera posible».

Además, reconoció que gracias a la «mancomunión entre las autoridades sanitarias, los directores de hospitales y las ciencias se pudo gestionar la pandemia» en nuestro país. Agradeció a FOCEM por el apoyo en los distintos proyectos y por la posibilidad de poder generar 100.000 test de LAMP en calidad certificada.

Recordó que en agosto en conjunto con la Udelar y el MSP, en representación del IP presentaron esta técnica en el Congreso de Intendentes y le ofrecieron esta posibilidad a todas las intendencias. Comentó que hace unos días el director del Hospital, Ciro Ferreira, se comunicó con él para inaugurar en Tacuarembó está técnica que se presentó el lunes 3 de noviembre.

En aquella ocasión, Batthyány anunció a los intendentes que el Instituto y la Udelar realizaron un nuevo desarrollo para la detección del virus en muestras con sospecha de COVID-19: se basa en la técnica LAMP, (sigla en inglés para la técnica Amplificación isotérmica mediada por bucle), que es similar a la técnica molecular de RT PCR que se utiliza normalmente, pero con dos diferencias fundamentales. En primer lugar este método no requiere de cambios rápidos de temperatura, por lo que «no requiere de un equipamiento muy costoso» como el equipo de RT PCR que cuesta unos 100.000 dólares, explicó. El test LAMP tampoco «requiere de especialistas en biología molecular», sino que puede ser realizado por los técnicos de los laboratorios clínicos de todos los hospitales departamentales del país.

Además, es un método mucho más rápido, cuyo resultado se obtiene en 45 minutos. El resultado «se puede leer a simple vista, es un método casi tan sensible como el de RT PCR, y es 100% específico, es decir, no da falsos positivos». Batthyány resaltó las ventajas que se derivan de los costos y de los recursos humanos necesarios para aplicar este método diagnóstico, «por tanto entendemos que en caso que ustedes lo deseen se puede realizar una transferencia tecnológica desde la Udelar y desde el Instituto Pasteur hacia los departamentos».

Agregó que la prioridad de las autoridades sanitarias está en proteger primero el cinturón de la frontera con Brasil, pero la técnica LAMP para el diagnóstico de COVID-19 es muy accesible y fácil de montar en todos los departamentos. También señaló que el Instituto de Investigaciones Biológicas Clemente Estable «está desarrollando otro método parecido a este, que entendemos va a ser complementario; ojalá logren validarlo por las autoridades sanitarias competentes como nosotros hicimos el día de ayer».

Al finalizar la exposición de Batthyány abrió un espacio para preguntas de los intendentes. El intendente de Tacuarembó José Menéndez consultó sobre qué costo insumiría trasladar la tecnología a los laboratorios de los hospitales del MSP. Batthyány señaló que si los laboratorios no cuentan con ninguno de los equipamientos necesarios, la inversión requerida para instalar un centro de diagnóstico sería de 5000 dólares. No obstante, aclaró que muchos de los insumos que se necesitan son de uso habitual en los laboratorios por lo que se puede hablar de un monto menor; estimó que el costo de cada test estaría por debajo de los 5 dólares.

Resultados rápidos y económicos

El laboratorio del Instituto Pasteur en el que trabaja Gustavo Salinas, una unidad mixta de la Udelar y del Instituto Pasteur, estudia la biología de los gusanos, para tratar de entender el metabolismo de los helmintos. Salinas indicó que en el marco de la pandemia, a iniciativa de Laura Romanelli, empezaron a trabajar en el desarrollo de la técnica LAMP. Añadió que este desarrollo fue posible ya que manejaban previamente una serie de herramientas moleculares que podrían aplicar en este. Desde finales de marzo a principios de abril comenzaron la implementación del LAMP colorimétrico con la idea de que el resultado fuera de interpretación clara, rápido (una hora o menos) y económico (que no requiriera un equipamiento sofisticado como el de la técnica PCR).

Salinas explicó que en una etapa previa al inicio del procedimiento se extrae el material genético que se convierte en ADN, de la muestra del hisopado nasofaríngeo. Ese ADN se somete a la técnica de LAMP colorimétrico que permite la amplificación del genoma viral y el humano. A los 30 minutos si la muestra es negativa para el virus, queda rosada para el SARS-CoV-2, pero positiva para el gen humano y vira amarillo para este. En relación a la especificidad de esta técnica, sobre 100 muestras clínicas, todas las muestras negativas por PCR dieron negativas por LAMP. En cuanto a la sensibilidad, más del 85 % de las muestras positivas por PCR dieron positivas por LAMP. Las que dieron negativas tenían una carga viral extremadamente baja. «La PCR tiene una sensibilidad marginalmente superior, pero en los casos de muy baja carga viral», acotó Salinas.

Para cerrar expresó: «LAMP no sustituye a la PCR, pero la complementa en determinados tipos de usos y aplicaciones y es ideal para muestras individuales». Apuntó que la PCR es la técnica de referencia pero requiere equipamiento sofisticado y en la práctica se realiza una vez al día. «Si viene un paciente para una operación o internación de urgencia a las 18 horas, la PCR del día ya pasó, tiene que esperar 24 horas para saber si es positivo o no; mediante el LAMP se puede realizar el diagnóstico que atienda estas situaciones», indicó. Añadió que esta técnica también sería útil en el caso de ingresos en zona de frontera.

Salinas apuntó que «estas herramientas de diagnóstico dan autonomía de decisión a nivel regional y local por lo que son técnicas que todos los hospitales deberían tener». Resaltó que se comenzó a incorporar el desarrollo en Tacuarembó porque están las condiciones dadas para implementar esta prueba, desde el equipo del laboratorio y desde el personal del hospital departamental.

La Udelar a disposición de la sociedad

El rector remarcó que una de las capacidades más importantes que ha demostrado Uruguay en esta pandemia ha sido la capacidad de coordinar, de tener diálogos horizontales, sanos y autónomos entre instituciones y organismos que cumplen funciones y roles distintos, pero un poco antes del 13 de marzo comenzaron a trabajar para que Uruguay pudiera comenzar a atravesar una circunstancia como esta emergencia sanitaria.

Destacó también que todos esos organismos y entidades involucradas tuvieron la virtud de superar conflictos absolutamente innatos a la vida humana y la sociedad en su conjunto para intentar planificar e instrumentar las mejores respuestas a la coyuntura actual. Agregó que desde la Udelar «fuimos humildes y marginales protagonistas de algunos pasos que se fueron dando, que serán contados en otro momento, pero otros tienen relevancia muy particular: un ejemplo es que Uruguay tenga hoy la capacidad de diagnóstico que demuestra y que desarrolló tempranamente».

En esta misma línea, recordó que la Universidad el 13 de marzo decidió evitar la presencialidad por un tiempo, y hoy considera que fue una decisión sana. En ese momento desde la institución se generó la inquietud sobre qué hacer para organizar de determinada manera las capacidades académicas, científicas más profundas para ponerlas disponibles al país: «están sucediendo grupos de investigadores que están desarrollando instrumentos, dispositivos, pruebas de diagnóstico para poder colaborar, (…) separamos recursos que teníamos para otras cosas -escasamente y humildemente 60 millones de pesos, que es mucho dinero para la Udelar-». Indicó que ese esfuerzo se tradujo luego en protocolos de diagnóstico, test y kits serológicos, ventiladores reparados, equipos de desinfección, hisopos, la técnica LAMP. «Ojalá aprendamos de esta crisis para poder mantener estas tecnologías y poder potenciarlas en el futuro», expresó.

Por último, Arim subrayó que todo esto es posible gracias a acumulaciones previas, hoy el país no tendría tres centros de diagnóstico en el interior si la Udelar hace una década no hubiera tomado la decisión de priorizar el desarrollo de los servicios del interior. Actualmente, recordó, hay un centro y un laboratorio P3 que se acaba de inaugurar en Salto, único en el país con ese nivel de seguridad, también laboratorios en Tacuarembó y en Rocha, donde docentes y recursos humanos se radicaron en el territorio. «El mundo está en crisis, no cometamos el error como país, como sociedad, de terminar deteniendo algunos procesos de desarrollo que son finalmente los que nos van a terminar sosteniendo en 10 años cuando aparezcan estas u otras circunstancias complejas, sanitarias, sociales o económicas», concluyó. 

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